Ventajas Nutricionales:La leche materna es la única cuya composición se adapta exactamente a las necesidades nutritivas del recién nacido. Su contenido en proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y un largo contenido de nutrientes, es el ideal para el correcto desarrollo del bebé. Como es un elemento vivo, su composición se modifica dentro de una misma toma. Al principio de la misma, es más líquida y dulce, lo que sirve para calmar la sed del lactante, según va avanzando la toma se torna más rica en grasa y va espesando, este hecho tiene gran importancia en la sensación de saciedad y por tanto en la regulación del apetito. A diferencia de cualquier otra bebida la leche materna es un líquido vivo.
Además de aportar los nutrientes de forma exacta y equilibrada, la leche materna aporta también las enzimas necesarias para su digestión. Así, la inmadurez natural del aparato digestivo del recién nacido se ve compensada por la ayuda que le viene de la leche materna, evitando que algún nutriente pueda tener alguna dificultad para ser digerido o asimilado. La temperatura y la concentración son siempre las correctas.
De tal forma se evita el estreñimiento, disminuye la incidencia de enfermedad celíaca y cólica. La leche materna es excelente para el buen desarrollo del sistema digestivo del lactante.
El aparato digestivo del bebé es una posible puerta de entrada de infecciones. Para evitar la contaminación por bacterias patógenas, la leche materna suministra unos factores inhibidores de crecimiento de estos visitantes indeseables. Por otra parte en el intestino del bebé es conveniente que crezcan unas bacterias benéficas que le ayudan en su digestión (lacto-bacilos). En sí la leche materna aporta un factor de crecimiento para favorecer el desarrollo de este bacilo fundamental de la flora intestinal. El bebé que es alimentado con leche materna tiene menor predisposición a presentar cuadros alérgicos.
Hay que tomar en cuenta que las fórmulas lácteas para bebés se obtienen a partir de la leche de vaca, por lo tanto es mucho más fácil presentar alergias a un producto obtenido de un ser biológico de distinta especie.
Las secreciones hormonales que se desencadenan en el organismo femenino por el hecho de dar de amamantar al bebé, estimula el retorno del útero a su tamaño original, además disminuye el sangra miento post-parto, ayuda a espaciar los embarazos y conserva mejor la forma de los senos (usando sostenes y técnicas adecuadas). También está demostrado que el amamantar disminuye significativamente el riesgo de desarrollar cáncer mamario y de ovarios.